Thursday, September 9, 2010

La esfinge maragata - Apartados B y C y la conclusión


Apartado B (ll. 14-18)
Ahora zumba el usurero, como un cínife, en torno a la parcela de regadío donde Olalla y Ramona abren el cauce regador.
Hipan aspadas las dos mujeres sin resuello ni aliento en la pesadumbre del trabajo, metidas hasta la cintura en la rota, represando y corriendo el anhelado camino para el agua.
  
En la primera frase se muestra al sujeto como si fuera un mosquito zumbador "como un cínife" molesto pero insistente, sin restirarse hasta que consigue que lo quiere, aún así, corriendo el riesgo de que alguien o algo lo mate, volando en vueltas sobre lo que le pertenece – “en torno a la parcela de regadío.” Se lo describe como “usurero” porque lo único que le interesa es la ganancia y el uso que saca de la tierras que le pertenecen y que otros (las maragatas) trabajan para él. Usa también a las mujeres maragatas (la familia Salvadores) ya que el lucro que él saca es el trabajo esclavizado que ellas deben rendir para pagar sus deudas. Es una acción en la que la autora ha encontrado el significado exacto para describir al tío Cristóbal. También en este párrafo se alude a Olalla y Ramona que incansablemente, luego de una labor incesante, consiguen su propósito. Las maragatas, después de un arduo trabajo en la tierra, consiguen abrir el cauce que regará la tierra para que dé sus frutos. Saben que “el cauce regador” proveerá la ganancia de sus frutos para poder conservar las tierras que tanto trabajan y que celosamente protegen, y que ahora están en peligro de ser usurpadas por el tío Cristóbal.
En la segunda frase de este apartado la autora describe el agotamiento de las mujeres después de haber cumplido su misión. Tan pesado es el trabajo que la autora lo compara como algo parecido a la crucifixión – la palabra que Espina usa es “aspadas” que significa los brazos atados a dos maderos en forma de cruz. Algo que aspa es algo que flagela pero que pese a su dolor y tortura no refrenan sus fuerzas para conseguir lo que se proponen. Y aunque ellas están sin aliento ni respiración -“resuello” - y fatigadas por el espinoso trabajo, están por dentro llenas de vida y de energía por el afán del trabajo realizado, por el agua, tan codiciada en tiempos de sequía, que regará y alimentará la siembra.

Apartado C (ll. 19-20)
--Dios os ayude--dice la trémula voz del tío Cristóbal desde el hoyo profundo de sus labios.

¿Qué más uno pudiera decir de esta frase? Es simplemente perfecta. La ironía, la carencia de misericordia, la falta de sensibilidad humana, y el único interés por la opulencia de parte del tío Cristóbal están definidas en tres palabras: “Dios os ayude.” Estas palabras salen en forma vibrante de la voz del tío Cristóbal que nos da la idea que su habla tiene mala entraña. Que con desprecio se dirige a sus “siervas” que trabajan para él sin descanso. Por otro lado, la autora manifiesta que las palabras salen “desde el hoyo profundo de sus labios” en dónde se podría describir la magnitud de perversidad que el tío tiene; que no importa lo que él diga de sus labios nunca saldrá nada bueno, nada reparador, nada que le cambie esa imagen de verdugo autoritario que todas las maragatas odian con toda el alma.

Conclusión
Estos párrafos sólo marcan una ínfima caracterización de los personajes de esta obra. Cada uno destaca la particularidad que representan en la rutinaria vida de la Maragatería. Este trozo nos muestra la perseverancia de las mujeres maragatas frente a la presencia instigadora de un tío obstinado a quitarles todo lo que poseen y por lo que ellas han trabajado su vida entera para poder conservar. Este párrafo me hace reflexionar en un simple abrir y cerrar de ojos, que esta relación entre gente desdichada y gente usurpadora, entre opresores y oprimidos aún es parte de nuestra realidad; una realidad que por más que haya sido escrita dos siglos atrás no ha cambiado en absoluto.

Friday, September 3, 2010

Copia digital de la esfinge maragata

Para todos aquellos que aún no tienen el libro, aqui hay una copia digital que encontré en google mientras me familiarizaba con la maragatería y sus costumbres.
Creo que está el libro entero, y si no, al menos tienen una gran parte de mismo.

¡Qué lo disfruten!



Copia digital de la esfinge maragata de Concha Espina

Fabiano

Thursday, September 2, 2010

La esfinge maragata - Primer apartado


El trozo

No amaba este avaro la tierra como las mujeres de Maragatería, con ese amor recio y generoso que da la sal del llanto y del sudor para abono del surco en los terrenos. Amaba el dominio y la riqueza con mezquinos alcances, dentro de una pasión raquítica y sin alas.
Más duro de corazón y de mollera con los años, sentía la embriaguez de las posesiones a lo grosero y sensual, sin ternuras de enamorado, sólo con las voracidades torvas del instinto.
Su torpe codicia iba arrastrándose, lo mismo que un reptil, por los barbechos, y en la estrechez de la mísera tierra laborable y en el camino silencioso y triste de las hendidas cabañucas romanas, hasta dar por chiripa en una casa de adobes, en una recua y un rebaño.



Ahora zumba el usurero, como un cínife, en torno a la parcela de regadío donde Olalla y Ramona abren el cauce regador.
Hipan aspadas las dos mujeres sin resuello ni aliento en la pesadumbre del trabajo, metidas hasta la cintura en la rota, represando y corriendo el anhelado camino para el agua.
--Dios os ayude--dice la trémula voz del tío Cristóbal desde el hoyo profundo de sus labios.
Los apartados
Hay tres apartados en este trozo.

Apartado A: “no amaba este avaro… en una recua y un rebaño.” – Este apartado describe directamente al carácter o la persona del tío y también, en forma indirecta, al de las mujeres.

Apartado B: “Ahora zumba el usurero… abren el cauce regador.” – Este apartado se refiere a las acciones de las mujeres, Olalla y Ramona, y también a las del tío Cristóbal.

Apartado C: “ -- Dios os ayude-- … profundo de sus labios.” – Este apartado se refiere exclusivamente a las palabras del tío Cristóbal.”

Comentarios de los apartados
Apartado A

En el primer párrafo de este apartado la autora nos describe al sujeto haciendo contraste indirecto con las mujeres de la Maragatería. Por un lado nos presenta frente a frente con la personalidad del tío en una forma directa y sin vueltas “no amaba este avaro.” Y por otro lado nos seduce con palabras apasionadas en sentido figurado que describen el trabajo arduo, pero a la vez lleno de fervor y dedicación que las Maragatas deben a la tierra. Luego, en la segunda frase, vuelve a la descripción del tío haciendo hincapié, una vez más, en su tacañería sobre la posesión de sus riquezas describiendo claramente la “pasión” que él ostenta en forma opuesta a la pasión que tienen las Maragatas al labrar la tierra – “una pasión raquítica y sin alas.”

En el segundo párrafo del apartado la autora continúa describiendo al sujeto pero esta vez dirigiéndose a sus sentimientos. También alude a la incapacidad de amar o de sentir alguna emoción y que obviamente se hizo más rígida con el correr de los años. Para lo único que el tío tenía sentimientos era para sus posesiones y todo lo que lo hacía ganar dinero o producirlo. Está claro cuando la autora describe las emociones del sujeto como “grosero y sensual, sin ternura de enamorado” dándonos a entender que su corazón está hueco y que no siente afecto por nada más que la riqueza y el dominio.

Para continuar describiendo el desprecio de este sujeto la autora lo compara con un animal repulsivo como lo es el reptil que se arrastra por cualquier superficie para atacar a su presa. Esta descripción que está representada por la autora a través de una metáfora, nos da a entender el deseo vehemente a las riquezas que posee el tío Cristóbal.
En conclusión, las personalidades totalmente opuestas del tío y las mujeres están claramente descriptas por la autora sin mezquinar en la riqueza de su vocabulario.